¿Cómo funciona La Tienda Natural?
Un lugar donde las semillas pasan de mano en mano… y cada una lleva consigo su historia.
Las variedades tradicionales, raras y ecológicas se conservan de una sola manera: sembrándolas y compartiéndolas. Por eso aquí lo importante es el intercambio. Cada persona tiene su propia colección y la comparte con otras que también siembran, guardan y cuidan semillas. Tu cosecha por la suya, sin dinero de por medio.
Intercambiar, paso a paso
- Abre tu colección. Crea tu cuenta y tendrás tu propio rincón, Mi colección, con tu nombre, una foto y unas palabras sobre ti y tus semillas.
- Enseña lo que guardas. Añade tus variedades con fotos y todo lo que sepas de ellas: de dónde vienen, cómo se cultivan, de qué cosecha son. Marca como intercambiables las que quieras compartir.
- Encuentra lo que buscas. Date un paseo por el catálogo y por las colecciones de otras personas. Cuando algo te guste, añádelo a tu cesta de intercambio.
- Haz tu propuesta. Cuenta qué ofreces a cambio: una o varias de tus semillas, o lo que quieras explicar en un mensaje. La otra persona la recibe en su colección y podéis hablar con calma, incluso enviaros fotos.
- Acordáis y enviáis. Cuando estéis de acuerdo, también en cómo os vais a mandar las semillas, se acepta la propuesta y cada cual envía lo suyo. El envío lo pactáis entre vosotros.
¿Y si alguien no tiene nada que ofrecer?
También hay sitio para quien empieza. Si quieres, puedes poner precio a algunas de tus variedades para que otras personas puedan llevárselas aunque aún no tengan semillas que ofrecer. En ese caso tú preparas el envío y hablas directamente con quien las recibe.
Lo que nos une
- Semillas con historia: cada variedad viaja con lo que sabe quien la cultiva.
- Trato directo entre personas que siembran.
- Un espacio propio para tu colección, sin necesidad de tener una web.
- Confianza y cuidado mutuo: lee nuestras normas de la comunidad y los consejos de seguridad antes de tu primer intercambio.
¿Empezamos?
Abre tu colección y comparte tu primera semilla. Así, entre todos, seguimos sembrando el cambio.