Variedad surgida de forma espontánea en el huerto hace varias generaciones. Planta rústica, vigorosa y con alta resistencia natural a plagas y enfermedades. Produce tomates cherry redondos, de tamaño pequeño a mediano, con sabor intenso y ligeramente ácido, muy característico.
Hay existencias
Clima: Muy adaptable, prefiere climas cálidos pero tolera condiciones adversas (sequía ligera, suelos pobres). Suelo: Poco exigente. Funciona en suelos medios e incluso pobres, aunque agradece materia orgánica. Luz: Sol directo (6–8 horas diarias). Riego: Bajo-Medio. Tolera cierta sequía, pero produce más con riego regular. Cosecha: A los 75–90 días desde trasplante. Frutos redondos, rojo intenso al madurar.
Bajo en calorías, rico en antioxidantes. Vitaminas: C (inmunidad), A (visión), K (coagulación). Minerales: Potasio, hierro. Antioxidantes: Licopeno (en alta concentración por su color rojo intenso).
En crudo: Partidos en ensaladas, conservan todo su sabor. Salteados: Con ajo y aceite, perfectos para pasta. Conservas: Ideales para tomate frito casero por su sabor intenso. Deshidratados: Al sol o en deshidratador.
En nevera: Hasta 10 días. Congelados: Para salsas, sin necesidad de pelar. En aceite: Confitados en aceite de oliva.
Lycopersicon esculentum
Variedad aparecida espontáneamente en el huerto hace varias generaciones. Muy rústica, resistente, con alta tolerancia a condiciones adversas. Sabor intenso y ligeramente ácido. Ideal para cultivo ecológico y de bajos insumos.